Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2007.
17/01/2007
Criterio Propio
Soy responsable de mis actos. Siempre lo he sido. No me gusta escaquearme o “colgarle el muerto” a otros. Intento estar bien con todo el mundo. Escucho las opiniones y acepto comentarios de todo aquel que quiere hacerlos. A veces no me gustan pero somos personas y cada uno de nosotros debe aceptar y respetar las opiniones de su contrario. Otras veces me sirven de gran ayuda. Otras veces, son dardos envenenados.
El día que acepté formar parte del equipo, me dije a mi misma que me iba a ganar enemigos, aunque no quisiera. Unos, por envidia (mira tú que cosa mas tonta, envidiar algo así pero ya me ha pasado). Otros, por diferencia de opiniones.
Hoy he hablado con alguien que no reconozco. Le he llamado yo, quedé que lo haría. Nunca habíamos tenido ningún problema a pesar de que, en ocasiones, se metían con las personas y con las circunstancias de mi entorno profesional. “A ti no te incluimos, Ana. Ya sabes que por ti no va”. Duele que digan eso, aunque no sea por ti. Pero por respeto, porque creía que éramos buenos compañeros, nunca me enfadé. Hoy me ha demostrado que no era así.
Tomé una decisión, una determinación que me ha puesto en el “bando contrario” según su visión. Pero yo soy la misma, aunque no lo vea. Por estar ahí no he cambiado, sigo siendo igual. Mis opiniones no cambian, no son sesgadas. Si por algo me caracterizo es por tratar de ser imparcial. Para todos lo mismo, sean de O ó de C, me da igual. Las normas están para ser cumplidas, aunque no nos gusten.
Me ha amenazado con llevar el tema al “mas allá”. Me ha dicho que estuvimos en lugares diferentes. También me ha dicho que eso, no lo he escrito yo....
Criterio propio.
No me conoce. Las dificultades me hacen mas fuerte. Y yo no he cambiado, él sí. El, para mí, sigue siendo un compañero, con diferente opinión a la mía pero mi compañero.
Tendré que aprender a poner barreras… Tengo miedo de perder algún amigo. Los compañeros son eso, compañeros, pero los amigos espero que se acuerden de como soy, de cómo he sido, de que nunca he estado en el “lado oscuro de la fuerza”, ni cuando para mí era muy complicado no estarlo.
Quizá el problema es que había más de un lado oscuro y yo, ingenua, no lo veía.